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martes, 5 de abril de 2016

Televisa concluye contratos de exclusividad con escritores


Después que el 1 de marzo la revista Forbes diera a conocer que Emilio Azcárraga Jean abandonó el top ten de la lista de los 10 personajes más ricos de México, en Televisa no se hicieron esperar nuevas medidas de recortes económicos con la que esperan se salve la situación financiera de la empresa.

   Debido al apagón analógico no hay ratings, pero sí existe una medición de share en donde se marcan con un color los programas y telenovelas que son un éxito, con otro color los que son aceptables, y con otro distinto los que son un fracaso. El canal de las estrellas tiene dos telenovelas y un programa aceptables y ni un éxito. Canal 5 pasa por el mismo trance que canal 2 con tres programas aceptables. Pero, los que están muertos son canal 4 y 9.

   Como verán, Emilio Azcárraga no está para perder más dinero y posiciones en la lista de Forbes, por lo que después de la salida de Enrique Segoviano, Emilio Larrosa, Roberto Hernández, otros productores ya están avisados que siguen en la lista. También se sabe que a estos productores les han pedido que se deshagan de cinco personas de su producción, las que menos necesiten, para recortar gastos.

   Sin embargo, después de lo de Forbes había que ir más a fondo, por lo que Televisa se decidió a tocar a su materia prima: actores y escritores. Con los primeros recortó más exclusividades y dejó de contratar a los caros y famosos, para sustituirlos por mano de obra barata proveniente de TvAzteca. En cuanto a los escritores, desde hace tiempo los ha venido desplazando comprando historias habidas y por haber en el mundo, excepto Brasil. De ahí en fuera, todas o casi todas son propiedad de Televisa. Dinero pasivo.

   Misma pasividad que vienen arrastrando sus escritores, a quienes los pusieron a trabajar en refritos mal hechos y jamás les dieron la oportunidad de ver sus historias originales producidas, mismas que se quedarán archivadas para siempre. Eso sí, ya fueron avisados que en cuanto se llegue la fecha de término de su exclusividad, son agentes libres para trabajar en cualquier televisora que los llame. 

  Otra medida que entrará en vigor y que a mi parecer Televisa se tardó en aplicar es: los productores que también cuentan con un cargo ejecutivo, tendrán que decidir entre el cargo ejecutivo o el de producción. ¡Vaya! Hasta que se dieron cuenta que no se puede ser juez y parte. La misma medida deberían de aplicarle a los productores que se empeñan en ser “escritores” en sus telenovelas, porque en lugar de enriquecerlas, las entorpecen. Les deberían de dar a elegir, ¿escritor o productor?




 Así como están las cosas, en Televisa no salva el pellejo ni quien habla siete idiomas, como Alberto Lati. Y es que les salió más caro mantenerlo en el extranjero con todo y familia, que comprarle a la BBC los únicos cinco reportajes que sólo hacía durante los eventos especiales en deportes. En fin, que la crisis financiera de Televisa cada día toma diferente color.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Televisa insiste con galanes insípidos

La productora Nathalie Lartilleux ha dado ha conocer que el protagonista del refrito de la telenovela La hija del jardinero, que ahora llevará por título Un camino hacia el destino, es el argentino Horacio Pancheri. A mi me van a perdonar, pero Pancheri no es buen actor y mucho menos galán.
   Se supone que los protagonistas de las telenovelas intentan ser el objeto del deseo en materia carnal. Hombres bien plantados con los que sueñas que te tomen en sus brazos. Y no se trata sólo de belleza física, porque mis gustos se mueven desde Jorge Luke, Enrique Lizalde, Enrique Rocha, José Alonso; pasando por Juan Ferrara, Ari Telch, Fernando Colunga, Eduardo Yañez, hasta llegar a Brad Pitt, Russell Crow, Ryan Goslin, Jhonny Deep, Hugh Jackman, Cary Grant, Clark Gable, Marlon Brando aún cuando estos últimos ya sean una guapa osamenta.


   No me gustan los muñequitos de pastel, porque muchos de los galanes que menciono nunca tuvieron una figura de modelos ni un rostro hermoso. Pero, tenían garbo, personalidad y temblaba el piso tan sólo con escucharlos hablar. En cambio hoy, la pantalla se está inundando de protagonistas de poca monta. Vocecitas enclenques que cuando dicen: “no estás sola”, te pican las ganas de responderle: “Sí estoy sola mana, ya no hay hombres”.
  El tipo de galanes que con su presencia te hacían latir el corazón, están en peligro de extinción. Antes, cuando un galán llamaba la atención al actuar saltaba del cine a la televisión. Hoy nos los mandan los infomerciales. Antes eran la manzana de la discordia, Hoy ni a limón agrio llegan. Esos galanes de antaño eran seguros de sí mismos. Hoy, tiemblan porque cualquiera les puede quitar su lugar.

   En el recuerdo nos está quedando esa clase de hombres capaces de despertar pasiones. Actualmente los muñequitos de pastel no son capaces ni siquiera de sostener el peso de una historia con su presencia, porque de su voz ya mejor ni hablamos. No se necesita ser vidente para saber que Horacio Pancheri, entre otros, pasarán a la historia como los protagonistas más insípidos de la telenovela en México. Nos estamos quedando solas.


Simplemente María peca de anacrónica y aburrida

Hoy toca telenovela. Por fin se transmitió el primer capítulo de Simplemente María y me gustaría iniciar con las cosas que me gustaron de este capítulo. Sin embargo, esta ocasión, como algunas otras, le voy a quedar mal porque desafortunadamente no hubo nada que me conmoviera, que me interesara o que me hiciera reír. Y para que usted decida si quiere ver esta telenovela, empecemos con la reseña.
   Vimos a una María que se levanta antes que cante su gallo, pero un gallo flojo porque cantó cuando el sol ya estaba en todo lo alto. María es una mujer feliz, que le da gracias a la vida porque nada la falta, ella es dichosa con sus dientes postizos (un poco grandes que le dificultan hablar) su sonrisa Colgate y su acento indígena de los años cuarenta. ¿Claudia Álvarez no pudo visitar un par de comunidades indígenas y grabar cómo hablan para preparar su personaje? Mejor continúo. María es feliz echando una tortilla al comal, la cual supongo se le quemó porque la dejó en la lumbre y se largó a despertar muy cariñosa a su papá y a sus hermanitos. Desayunaron, cada quien se va a lo suyo y María se queda alimentando amorosamente a los animalitos de su granjita. Tanta ternura desbordada se ve empañada cuando camino al pueblo, un hombre malo, el más rico (de dinero, porque es muy feo y naco) del pueblo le deja en claro que la quiere para él. Afortunadamente la salva del acoso una indígena del pueblo, morena natural y no con un bronceado perfecto, como el de María.

  Los niños ya están en el jacal (con enormes huecos entre la madera) y se van a chapotear a un riachuelo que pasa por su casa formando una alberca, son felices jugueteando. Ahí María llora de felicidad y le dice a su padre que nada les hace falta. En ese momento, con alegría, pensé que llegaba la palabra Fin. Pero no, llegó la noche y no echaron de menos la electricidad porque la fluorescente dentadura de María iluminaba la bella escena familiar. Mientras todo era gozo entre los pobres, conocimos a los millonarios: una golfa que al parecer está enamorada de su hermano. El hermano casi cuarentón que apenas está estudiando la universidad y que según dijo la golfa, le falta el servicio social, la especialización y una maestría; es decir, vendrá ejerciendo la medicina a los 60 años. Total que el papá, eminente doctor y supongo que no oculista, está ciego y no ve que su hijo es embustero y tonto, porque a sus casi 40 no puede terminar la universidad.
   Total que al día siguiente la familia pobre se va a la feria del pueblo y así sin más ni más, el papá se lleva a su gallo a pelear contra el gallo del malo del pueblo. Hacen una apuesta, si el papá de María gana, le dará “tierras y muchas cosas más”; pero si pierde “ahí verán”. El papá, que también es tonto, acepta y su gallo, como es de suponerse, pierde en una pelea que no tuvo ninguna emoción en pantalla. El malo quiere cobrarse con María, pero papá dice que no y llora amargamente porque dejó sin comer a su familia, ¿pues no que no les hacía falta nada? El malo, que es muy malo, le da un mes o se cobrará con lo que hay en el granero. ¿Pues de cuánto es la deuda? ¿Qué hay en el granero de los pobres que es equivalente a una mujer? A saber, nunca nos enteramos; pero eso sí, vimos a María treparse a una camioneta de redilas para lanzarse a la ciudad de México a trabajar y pagarle la apuesta al malo.
   Al final, me ha quedado claro que Televisa perdió la capacidad de reflejar la pobreza, así como la curiosidad para consultar las películas del Cine de oro mexicano en donde retratan perfectamente la vida de pueblos alejados, así como las peleas de gallos. De los protagonistas, ¿qué le puedo decir? Vienen de fracaso en fracaso, light y descafeinados.